viernes, 7 de diciembre de 2012

locos de amar

Querido caballero, gracias por aceptar mi invitación.
Lo he citado hoy, dichosos los que antes lo leyeron.
Poetas las manos de Dios que así me lo escribieron.

Tome asiento, luego nos vamos con las bebidas.
¿Por qué se queda allí? Deje caer su cuerpo junto a mí.
Acomódese, permítame escuchar si aún late el corazón en su despecho.

¿Qué tiene en los labios? 
Parece que en tanto tiempo no ha sido besado.
Dejeme lo salvo de ese letargo. 

Tranquilo ¿por qué se resiste?
Lo veo en sus ojos y sé que las ganas le insisten.
¿Que si venimos a hablar? Sí claro, pero dejemos que las caricias opinen primero.

¿Ya ve como sí quería?
Ahora déjese llevar, prometo no regresarlo.
Comámonos a besos, no dejemos de nosotros ninguna sobra. 

 Ahora sí, ya podemos hablar.
Déjeme, antes de preguntar ¿cómo la pasó sin mí?
Ni responda, su sonrisa efímera ya se adelantó. 

Le digo, querido amor.
Esta soledad, sin usted, de lo contrario no existiera.
Me redujo al punto de volverme en coma.

No me regañe, sabe lo grande que es mi gusto por jugar con las palabras.
¿Sabe lo bien que sabe su sentido del gusto?
 No, temo que usted de eso es ignorante. ¡Pero que bien sabe!

Ya se nos hace tarde.
La respuesta de lo que usted ya sabe, aún la espero.
No me vea así, ya sabe a lo que me refiero.

No tenga miedo porque bien podría tenerme a mí.
Solo dígame "Sí".

 Nos casamos, 
plantamos un árbol, 
hacemos una casa allí, 
tenemos un hijo, 
le escribimos un libro de cuentos.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Carta al presente futuro.

Querido futuro amor:

Aún no te tengo y ya te he nombrado "querido", esa palabra contradictoria que expresa pasado y presente, verbigracia: "Vos fuiste querido", "Vos estás siendo querido", pero mi querido es aquel que te espera, escrito en presente para mi futuro el cual cuando leas será presente que se escribió en un pasado.

Ves amor que después de lo anterior, te darás cuenta que esta soledad ya ha ahuyentado un poco a mi cordura. Sí, la soledad, la que llegó al notar en mi espacio una terrible ausencia pero también la que me enseñó el arte del amor propio, qué te diré, ya me hice un corte de cabello, aprendí a combinar mis jeans añejos con unas preciosas zapatillas blancas tal vez aún podás verlas y si no, tené la sutileza de comprarme unas, no son tan caras como pensás; bueno, ya hasta estoy eliminando esas libritas de más que me dejó la dieta que nunca echaba de menos y también leo un poco a Benedetti principalmente sus poemas, algunas palabras las he guardado en mi memoria para recitarlas a tu oído, el día en que por fin llegués.

Te confieso, esta soledad no hace tanto daño como muchos creen. Soledad. Es un sabor ácido del cual unos pocos se enamoran. Tal vez yo sí me he enamorado, no precisamente de ese estado, sino de la ausencia que remarca tu silueta que aún espero. O tal vez la soledad es un mal necesario que sólo se carcome un poco de mi tiempo. Tiempo que pasa pero no pesa porque cada día guardo más amor aquí en mi pecho y es que mientras tus pies no tiene prisa, más aumenta por ti esta necesidad enfermiza, esta necesidad de amarte, de entregarte lo que ahora soy y todo lo que tengo.

Mientras, en este presente, muero de envidia, y no hay cosa alguna que me resucite, por mis amigas y esas bocas furtivas que pueden besar, por esos amantes que intercambian bacterias en cualquier lugar de la ciudad sin temor a enfermarse de tanto amor, por vos, por esta ignorancia de no saber a quién estás amando ahora y también de odio hacia este silencio que aún no me responde ¿qué carajo hacés sin mí?, pero comprendo que tu mudo anonimato aún no desea que te escuche a vos. Así, en este presente, con mis ganas de amarte y otras cuantas de entregarte esta pureza que la naturaleza me ha permitido aún conservar, con un pesar desolado y egoísta de que vos estés igual.

Así te escribo amor, con el corazón en la mano porque en el pecho ya no me cabe más, con la paciencia tomada de las manecillas del reloj y con este temor de que el tren se me esté pasando ya y contigo adentro.

Te esperaré donde nunca.

Tu aún anónima.

sábado, 20 de octubre de 2012

Cónsul de mi corazón extranjero


Te escribo a ti, al ausente.

Ya ni noto tu corte de cabello,
hace tiempo que olvidé al mío,
se hace largo como queriendo amarrarte,
como queriendo ocultar una parte de mi cuerpo que sufre tus ausencias.

No fué nuestra culpa vida mía,
fué este amor que me supo llegar un marzo,
se nos acomodó en los labios un octubre
y se nos escapó de las manos un siete de septiembre.

Mi sala ya no huele a tu 212,
a nuestras guerras de almohadas.
El refri se encuentra lleno,
mi único plato extraña su baño con tus manos en mis nalgas.

La soledad te nombra,
el mouse te busca en mis carpetas.
Mi iris se enfoca en tu sonrisa,
esa que guardas adentro del Volkswagen blanco, del modelo que aún ignoro.

No fué nuestra culpa vida mía,
fué este amor que ya es un caso perdido,
en el que ya agotamos todas las impugnaciones,
el que guarda prisión por darle muerte a una ilusión.

Te escribo a ti, al ausente.
Al escribano de mi corazón.


sábado, 6 de octubre de 2012

Juego de Ti


Sin ser bebida, me tomas en tus brazos.
Aún sin ser brazos, sé que sin mí no puedes sentir.
Aún sin sentir, sé que me puedes tocar.
Aún sin tocar, siempre te abro la puerta.

Sin ser herida, sé que te duelo.
Aún sin ser duelo, sé que me lloras.
Aún sin lloras, sé que hay segundos.
Aún sin segundos, siempre estás entre los primeros.

Sin ser punto, temo de tus fugas.
Aún sin fugas, sé que te sales.
Aún sin sales, tienes sabor.
Aún sin sabor, siempre sabes tan dulce.

viernes, 1 de junio de 2012

¿Piedra, papel o tijera?



Nunca ser papel,
porque mi mano no es suficiente para abarcar tanta hermosura.

Nunca ser tijera,
para no tener, un día, que cortarte las alas.

A decir verdad sólo quiero ser la piedra,
la que se deja envolver por el lienzo de tu mano.
La que te deja sin filo, para que nunca me cortes.

El juego perdido.

martes, 8 de mayo de 2012

Tú en su cama, yo en su alma.

ColorAbsurdo: 
Todo comenzó aquel día, 
en el cual lo vi rodear la copa con su dedo; 
mis labios mordía,
mientras sonaba una canción y mi cuerpo fundía de ardiente deseo.

BesosTristes:    
Lo nuestro comenzó una tarde de verano, teníamos catorce, 
solíamos jugar con todos los amigos del vecindario. 
Esa tarde me caí de la bicicleta y él tomó mi mano, 
en ese instante supe que sería el amor de mi vida.

ColorAbsurdo: 
Mi mano él siempre toma, 
me la lleva a su entrepierna; 
una gota de sudor en su espalda se derrama, 
él me mira cuando yo me desnudo a la luz de una linterna.

BesosTristes:    
Mi mano él aún no suelta, 
me abraza por las noches como buscando calma;
me aprieta fuerte como suplicando que no lo suelte, 
como diciendo que sólo aquí, en mis brazos encuentra paz.

ColorAbsurdo: 
Aunque no lo quieras ver, 
él conmigo es muy feliz; 
con un gemido estremezco todo su ser, 
a mi me hace sentir mujer.

BesosTristes:    
Aunque la pasión lo tenga cegado, él llega a casa, 
aquí en mi pecho encuentra su hogar. 
Con una sola sonrisa estremezco su alma,
entonces él sonríe como diciendo: "...por eso siempre vuelvo a ti".

ColorAbsurdo: 
Mi pecho no sólo es su hogar, 
mis pechos su rostro albergan; 
en mi cuerpo él se sabe refugiar, no te será tan fácil quitarme de su camino, 
no soy de esas que sólo vienen y se van.

BesosTristes:    
Yo no tengo que quitarte del camino, yo sólo tengo que saber esperar, 
muy pronto él despertará de la fantasía en la cual lo enredaste. 
Él conoce el camino de regreso a casa y sé que va a volver por mí y para quedarse, 
porque él y yo desde siempre estábamos escritos.

ColorAbsurdo: 
Enredado él amanece entre mis piernas, 
el único camino que conoce es el que nace en mi ombligo y lo lleva hacía mi sur; 
no digas más, 
él no es tuyo lo sé muy bien, su cuerpo me pertenece aunque no lo quieras ver tú.

BesosTristes:    
Enredado lo llevo en el alma, aquí hay toda una vida de recuerdos, 
fotografías ya decoloradas;
pero en nuestras mentes guardamos las sonrisas que hemos compartido. 
No te creas, también en la cama sé cómo ser su mujer.

ColorAbsurdo: 
Jadeos incontenibles, orgasmos multiplicados, 
de su sudor ha bañado mi cuerpo; 
con mi sudor he borrado tus huellas, 
tú estás en su alma, mientras yo estoy en su cama.

BesosTristes:    
Abrazos y besos interminables, caricias llenas de amor del más puro. 
Sí, tienes razón, tú le llenas su cama, yo le lleno su alma, se la lleno tanto que ahí no cabes tú,
un día se cansará de darte el cuerpo y un día mientras lo haga contigo su alma le gritará mi nombre. 
Dejemos que el tiempo pase, dejemos que él decida. 
Dejemos que el amor gane.


sábado, 31 de marzo de 2012

Una vez me quedé sin voz.


Había una voz un grito, rasgando mis silencios;
llenando tu ausencia, adorando a tus desprecios.

Grito pegado en el cielo casi junto a la luna;
goma derramada en el suelo, el reloj marca la una.

La araña juega a suicidarse en el puente de mi guitarra;
sigo aquí liando letras, cada letra mi alma desgarra.

Se escucha una nota aguda al final de la habitación;
leo una nota suicida, es sólo el coro de una vieja canción.

Pequeñas gotas de lluvia pierden la vida en mi ventana;
torrenciales lluvias mojan mis mejillas, nada es como esta mañana. 

Sigo esperando a que te apresures, que juguemos a ser dos.
Vida mía, ¿cómo le haces? Yo no puedo vivir sin vos.